Tu loco corazón te ayuda a vivir la vida con alegría, independencia y sentido del humor, pero no estás muy preparado para asumir un amor monógamo, paciente y equilibrado. Cuando te fijas en alguien, emprendes la conquista con gran ímpetu y energía, como el que comienza un emocionante juego. Te fascinan las situaciones sorprendentes e imprevisibles, y te atraen las personas originales e ingeniosas, que te entretengan y te muestren un aspecto dinámico y vitalista. También podrías enamorarte de alguien exótico, de otro país. Respecto a ti, lo tienes fácil: ese carácter tan abierto y divertido te abre rápidamente el corazón de tus conquistas.Un rasgo que puede estropear tus romances es tu escasa diplomacia y tu manía de ser hirientemente sincero; tu poco tacto te lleva a meter la pata con frecuencia. Pero tienes un fondo bondadoso, fácilmente susceptible: si tu pareja se porta mal contigo, lo pasas fatal.
Sin embargo, el mayor problema para la relación suele venir de ese instinto tan independiente. Tu pareja pensará, con motivos, que eres un poco egoísta, y quien permanezca a tu lado tendrá que acostumbrarse a compartirte con tus numerosas inquietudes.
Pero no es la frivolidad ni la falta de interés lo que te hace temer los compromisos o las grandes responsabilidades, como por ejemplo los hijos. Amigo, necesitas vivir muchas cosas a la vez, pero también es importante que aprendas a involucrarte un poco más con tu pareja, porque los dos saldréis ganando.