Tu prudencia, Capricornio, te alumbra a la hora de escoger y vivir sabiamente el amor. A ti no te atraen las relaciones difíciles, tormentosas o banales. Lo que deseas es una buena compañía que responda a la gran capacidad de cariño y lealtad que puedes ofrecerle.Tu estilo no es lanzarte a la aventura, sino conocer despacio a la otra persona, crear lazos día tras día y esperar el momento apropiado para un compromiso que, para ti, será eterno. Tu mayor problema a la hora de emprender una relación es esa gran timidez que te impide encontrar las palabras adecuadas para expresar lo que sientes por dentro. Poco a poco logras manifestar tu afecto, pero siempre vivirás el amor con una gran reserva y una intimidad que será solamente compartida por tu pareja.
Tu sentido de la seguridad material y tus inquietudes laborales también pueden afectar a tu vida amorosa, porque tenderás a dedicar demasiado tiempo a tu trabajo y a tus responsabilidades. Ése es uno de los motivos por el que te interesa encontrar una persona que sea algo autónoma, que no dependa plenamente de ti. También valoras en tu pareja la madurez, la capacidad de estabilidad y la seguridad que ella puede aportarte. El físico no es un aspecto esencial en esta decisión. Sin embargo, bajo tu exterior precavido y algo frío se esconde un corazón tierno, capaz de ser muy afectuoso a pesar de su gran timidez y de ofrecer bonitos detalles de improvisación para alimentar el cariño en esa relación.